pérdidas en bolsaEl objetivo principal de cualquier inversor en bolsa, y por tanto tuyo también, consiste en rentabilizar al máximo sus ahorros, y cuanto más sea mejor será para sus intereses, e incrementar el saldo de tu cuenta corriente. Por eso, cualquier operación fallida es un duro contratiempo para tus finalidades, y que te llevará a plantearte seguir operando en los mercados financieros.

Pero si a partir de estos momentos incurres en una operación con pérdidas, por otra parte lógico, no te desanimes en exceso, ya que contarás con alguna que otra estrategia para salir beneficiado de esta situación. Y más de lo que piensas inicialmente. Seguramente te parezca extraño este planteamiento tan original, pero cuando leas con detenimiento en este artículo las explicaciones cambiarás con toda seguridad de opinión. Hasta el punto que saldrás muy bien parado de tus posiciones cerradas en la renta variable.

Pérdidas compensadas por los dividendos

Puede que salgas de tus posiciones en la renta variable con minusvalías, incluso elevadas, pero estas podrás anularlas automáticamente. ¿Cómo? Pues muy sencillo, a través de los abonos que habrás tenido por el concepto de los dividendos que reparten las empresas que emplean esta estrategia con los inversores. Algunas compañías cotizadas en bolsa retribuyen a sus accionistas con esta remuneración que es garantizada y anual. Y que en el mejor de los casos puede alcanzar el nivel del 8%.

De esta forma, aunque hayas perdido dinero en tus operaciones bursátiles, estarás en condiciones de compensarlas por este pago que irá directamente a tu cuenta corriente. Y como conclusión, no te quedará más remedio que admitir que habrás desarrollado una operación en bolsa con beneficios palpables, aunque se precio de venta sea inferior al de compra. Cierto, aunque al principio te habrá costado entenderlo.

Efectos positivos en la declaración de la renta

Dispones de otro método que puede ser altamente beneficioso para tus intenciones en la renta variable. Y que no es otro que salir con ventaja en la próxima declaración de la renta, y como consecuencia de las minusvalías generadas en ese período. Incluso puedes provocar unas malas operaciones en bolsa con la única finalidad que durante el siguiente ejercicio te paguen más dinero en la autoliquidación, o al menos pagar menos en tu relación con la Agencia Tributaria. Solamente tendrás que hacer cálculos con los números y constatar que estos movimientos serán ventajosos para ti.