La primera norma del buen inversor es plantearse unas zonas a vigilar en sus inversiones en la renta variable. Con una doble intención. Por un lado, disponer de la suficiente información como para abrir posiciones en los mercados financieros. Y por otro, estar muy diligente para liquidar las operaciones ante cualquier cambio de tendencia en sentido negativo de los valores que tiene en su cartera. Una de las ventajas que tiene utilizar esta sencilla estrategia de inversión consiste en que es válida para cualquier activo financiero. No solamente derivada de los mercados bursátiles. Sino también de otras alternativas en el mundo del dinero: materias primas, metales preciosos y divisas, entre los más importantes.

Zonas a vigilar: soportes

Es donde tienen que tener especial cuidado los pequeños y medianos inversores. Cualquier rotura de estos niveles deben ser aprovechados para deshacer posiciones muy rápidamente. No en vano, anticipan caídas de especial relevancia que pueden hacerte perder muchos euros por el camino. Te obligan a que tomes una resolución en pocos minutos, sino deseas como tus posiciones se debiliten con mucha fuerza. No puedes esperar a que pasen los días como si nada hubiese sucedido.

Las resistencias son claves para comprar

Otra de las más importantes zonas a vigilar en bolsa es la que tiene como punto de referencia las resistencias. Más importantes  aún si cabe. Por la sencilla razón que dictaminarán que puedas entrar en los mercados financieros si son rebasadas con cierta holgura. Será una señal inequívoca que las acciones continuarán con su clara tendencia alcista. Probablemente durante muchas semanas. No debes desaprovechar estos movimientos e inclinarte por una entrada muy agresiva en los valores que muestren estos movimientos. No en vano, es una de las figuras más alcistas que puedes encontrarte en estos momentos. Con una fiabilidad muy alta, por encima de otras.