La acumulación de títulos es una operación muy frecuente entre los pequeños y medianos inversores. Pero no siempre se realiza correctamente y en los momentos adecuados. Hasta el punto que puede ser un movimiento realmente peligroso si no se formaliza bajos los parámetros más indicados. Se llama acumulación cuando el ahorrador decide elevar su participación en la compañía. A través de la compra de nuevas acciones, seguramente ajustadas a otros precios diferentes con respecto a la primera operación. ¿Cuándo es realmente rentable hacer este movimiento en los mercados de renta variable? Pues presta mucha atención, porque verás cuáles son las situaciones en las que podrás beneficiarte de la acumulación de títulos.

Acumulación en tendencia alcista

La primera norma para que hagas uso de esta estrategia en la inversión es que debes formalizarlo sobre activos financieros que estén desarrollando una tendencia alcista muy definida y contrastada. Será el camino más sencillo que tengas para que incrementes tus beneficios a través de las operaciones abiertas en los mercados financieros. En función de los plazos de permanencia que te impongas: corto, medio o largo. En cualquier caso, no deberás desviarte de este objetivo sino deseas tener más de un poblema.

En operaciones a largo plazo

Otro de los escenarios en donde es muy recomendable  la acumulación de títulos es si tu inversión va dirigida al más largo plazo. Independientemente de cual sea su cotización en esos momentos. Se trata de una estrategia muy particular que realizan los inversores de corte más defensivo. Para que la operación tenga éxito será necesario que te centres en los valores bursátiles más sólidos del mercado financieros. Tienes muchas opciones en donde escoger para aplicarlo en las compañías seleccionadas.

Como instrumento para cobrar dividendos

Otra aplicación mucho más original está conformada como estrategia para incrementar el rendimiento a través del cobro de dividendos. Al disponer de más acciones, lógicamente percibirás más dinero cada que vez que se haga efectivo esta retribución para los accionistas. Puede ser una alternativa muy interesante para crear una bolsa de ahorro duradera durante varios años. Y todo ello sin fijarte en el precio en que cotizan las acciones. No en vano, sería otra fuente de ingresos que dispondrías a partir de estos momentos. Para que este movimiento sea más eficaz, no te quedará más remedio que acudir a los valores que cuenten  con la mejor remuneración anual. Con un retorno de hasta el 8% en el mejor de los escenarios.