Una de las mayores dudas que se plantean los pequeños y medianos inversores, como es en tu propio caso, es cuando es el momento ideal para iniciar sus posiciones en un valor o activo financiero. Cuando se desarrolla la figura de vuelta. No en vano, es un momento crucial dentro de la inversión por su especial relevancia para conformar la cartera de valores. Pues bien, no se puede ser adivino y mucho menos en el sector de la renta variable. Pero dispones de una estrategia muy eficaz y útil a la vez para llevar a cabo estas operaciones. Se trata de anticiparte a los cambios de tendencia. En especial los que se desarrollan de un proceso bajista a otro contrario, es decir alcista.

¿Pero de qué manera puedes llevarlo a la práctica? De muchas maneras, pero el método más sencillo que tienes a mano procede de las figuras de vuelta. Son muchas las opciones que dispones para importar este análisis técnico y además se configura como uno de los modelos más fiables para realizar operaciones de compra y venta de acciones en los mercados de renta variable. Con muy poco margen para los errores o desviaciones en los cálculos.

Figuras de vuelta: ¿cómo se generan?

Estas figuras tan importantes en el análisis técnico bursátil se desarrollas acompañada de otras señales de especial importante que te avisarán de la proximidad del cambio de tendencia. Una  de las más relevantes es la que indica que el volumen de contratación se ha elevado notablemente en los últimos días. Hasta niveles muy llamativos para todos los inversores, sin que sea necesario que tengan una amplia experiencia en esta clase de análisis. Estos movimientos, en cualquier caso, indicarán con mucha claridad que hay una gran actividad entre los inversores. Por encima de lo habitual y que en otras fases de la cotización.

¿Cuáles son las reacciones en la cotización?

Cada vez que se produce una figura de vuelta no implica que la reacción en la cotización de los precios sea inmediata. No tiene que ser necesariamente y hasta pueden necesitar de un periodo de consolidación. Pero al poco tiempo de este proceso, la escapada al alza es fulgurante y muy vertical. Hasta el punto que pueden generarse revalorizaciones de dos dígitos. Se desarrollan con una intensidad inusitada y que en todos los casos te llamará la atención por encima de otras consideraciones. Te estará diciendo que es el inicio en el cambio de tendencia del valor.