El comienzo del nuevo año bursátil no ha traído ninguna sorpresa que haya podido alterar la evolución de los mercados de renta variable. Han empezado, más o menos, como terminó el 2017, con dudas en el horizonte. Pero ya en este mes de enero se presentan dos acontecimientos que pueden marcar la evolución de los principales índices bursátiles. Para que de una vez por todas puede decantarse definitivamente por una u otra tendencia. Alcista o bajista. Porque lo cierto es que se están moviendo bajo una tediosa lateralidad que no está despertando el interés por parte de los pequeños y medianos inversores durante este periodo. El punto de inflexión, por tanto, puede configurarse a través de los dos siguientes escenarios. No en vano, se desarrollarán en este mes del año.

Dudas: primeras medidas de Donald Trump

La primera señal que tendrás para comprobar cuál puede ser la tendencia por la que puedan decantarse las bolsas internacionales será el próximo día 20. Será el momento en que el nuevo presidente de los Estados Unidos tomará posesión del cargo de presidente. Con ello, sus primeras medidas en el ámbito económico. Son muchos los analistas que estarán pendientes de estas noticias. Para emprender una u otra estrategia de inversión. Será, por tanto, el momento para que dictamines si es oportuno entrar en los mercados financieros. O por el contrario, seguir en liquidez esperando nuevos y más favorables escenario. En especial, las relaciones comerciales con otras áreas económicas. O incluso cual va a ser su reacción con el mundo del dinero que está representado por Wall Street.

Reunión de los órganos monetarios europeos

No de menor importancia será la reunión que tendrá a mediados de este mes del Banco Central Europeo (BCE). Por si puede proporcionar nuevas noticias sobre cuál va a ser la política monetaria en la zona euro. En especial, que va a suceder con los tipos de interés. Cualquier giño sobre una subida de los mismo puede provocar una estampida de los mercados financieros por parte de los grandes inversores.

 Desde este contexto, no es mala idea esperar unas cuantas semanas para tomar alguna decisión en nuestras relaciones con la renta variable. De esta forma, generarás mayor seguridad a tus operaciones. Con movimientos más seguros para que puedas estar en disposición de proteger tu patrimonio con mayor eficacia. Ambos acontecimientos será más que determinantes para que los mercados bursátiles puedan definir su tendencia desde los primeros meses del año.