Uno de los momentos más determinantes para rentabilizar tus operaciones en renta variable es sin lugar a dudas sus niveles de compra, cuando trasmites tu mandato de comprar las acciones de una compañía cotizada en bolsa. Será una decisión de especial relevancia si deseas obtener unas ganancias mínimas a la operación. En función de esta orden estarás en mejor disposición de mejorar las plusvalías. No hay milagros para lograrlo, ni tampoco recetas especiales que te hagan entrar en los mercados financieros con alguna ventaja en su gestión.

A pesar de todo, tienes a tu disposición unos niveles de precios que harán irresistible que no entres en los mercados de renta variable. Se fundamentan en el análisis técnico de los valores integrantes de los principales índices bursátiles. Y en cualquier caso, te ayudarán a conformar tu cartera de inversión de cara a los próximos años, y si eres partidario de los plazos más ajustados, a mejorar las posiciones en la bolsa. Generalmente se fundamentarían en tres niveles de precios muy atractivos para tus intereses.

Sobre los soportes

Cada vez que se rompan las resistencias, éstas se constituirán en sus nuevos soportes. Y como consecuencia de ello, en uno de los principales avisos que tendrás para abrir posiciones en los mercados de renta variable. Su recorrido no tendrá límites, por lo menos hasta que alcance las siguientes resistencias, con un potencial de revalorización de las acciones muy importante. Y que incluso puede llevar a los dos dígitos.

En niveles de sobrecompra

A partir de estos movimientos en los mercados financieros, se producirán las entradas de capital por parte de los compradores, que llevarán a las acciones a una importante revalorización de sus precios. No hay riesgo para equivocaciones, y siempre jugarás sobre posiciones ganadoras. Al menos desarrollados para los espacios de tiempo más cortos.

Bajo tendencias alcistas

Cuando las acciones se desenvuelven en este escenario tan favorable para tus intereses como inversor, no habrá más remedio que aprovechar las caídas. Hasta el punto de no abandonar las posiciones mientras no se generen los primeros síntomas de agotamiento. No en vano, estos movimientos pueden durar más tiempo del estimado por tus análisis, y hasta con una revalorización más que interesante. Este proceso en la evolución de los precios puede durar días, semanas, e incluso hasta muchos meses. No será rentable que lo desaproveches si deseas salir de los mercados con profundos beneficios.