El peor de los escenarios que se te puede presentar en la renta variable es que estés en situación de minusvalías. No en vano, significará que el valor de tu patrimonio personal valdrá menos. Pero a pesar de todo, dispones de varias estrategias para solucionar este grave problema que tienes en estos momentos. Porque en efecto, a través de tus líneas de actuación estarás en condiciones de limitar las pérdidas. Hasta el punto que puedas invertir tus relaciones con los mercados financieros. ¿Deseas conocer cuáles son algunos planteamientos que puedes utilizar a partir de estos momentos?

Minusvalías: aprovechar los rebotes

Para deshacer las posiciones puedes aprovechar los rebotes que se generen en los mercados financieros y olvidarte de esta operación para siempre. Al menos te servirá para vender las acciones con un mejor precio e iniciar otras operaciones en diferentes valores. Para que de esta forma, neutralices las minusvalías que has desarrollado. Además, te permitirá salir de unas posiciones muy problemáticas para tus intereses como pequeño y mediano inversor.

Cambiar el plazo de la inversión

Otra estrategia que puedes utilizar es variar tu plazo de permanencia. Pasando  de corto a medio o largo plazo. Su objetivo consistirá en que los precios de las acciones puedan recuperar los niveles de cotización en donde abriste posiciones. Se trata de un proceso bien sencillo y que estarás en condiciones de importarlo en cualquier momento. Con un poco de suerte, después de varios años cotizando, podrás al fin vender las acciones con plusvalías. Quizás no sean muy extensas, pero al menos no perderás excesivo dinero en los mercados financieros. Como principal inconveniente, el hecho que pueda discurrir mucho tiempo hasta que cierres tus posiciones. Porque es un movimiento que puede dilatarse durante muchos años. Incluso más de los que inicialmente imaginas desde tus planteamientos originales.

Compensar las pérdidas con dividendos

Un movimiento muy original que está a tu disposición es la utilización de los dividendos para equilibrar las minusvalías. No en vano, cada año estarás cobrando un rendimiento fijo y garantizado y que puede elevarse hasta el 9 %. Independientemente de cuál sea la evolución de sus precios en los mercados financieros. Hasta el punto que puede generarse un escenario que te sea rentable y a pesar de la pérdida de valor de tu cartera de inversión. De todas formas, debes emplear la estrategia a medio y largo plazo para que sea completamente efectiva para defender tus intereses.